lunes, 7 de marzo de 2016

Nueva manera de entender la agricultura: Los Neoagricultores

joven agricultor

Cuentan con el apoyo de la familia para las decisiones importantes, les piden opinión cuando dudan, son jóvenes, entre 20 y 30 años, pero han decidido quedarse con el negocio familiar, quedarse en el pueblo y trabajar en el campo, como sus padres y sus abuelos.
 
Tienen las tierras, tienen el conocimiento y el apoyo necesario. El negocio perfecto.
Pero son jóvenes, no quieren perderse nada de la vida. Están conectados a todo, internet ha abierto un mundo que antes era más difícil de integrar en las poblaciones más pequeñas. Lo quieren todo y lo pueden tener todo. ¿Porqué no?
 
Muchos/as han estudiado una carrera, saben idiomas, han viajado y vuelven al pueblo a vivir donde siempre han querido. El agricultor vive una vida esclava de la tierra, de la climatología, de la naturaleza, pero ya es hora de olvidar los viejos estigmas y abrir la puerta al mundo rural como parte esencial de el todo en el que vivimos.
El agricultor o la agricultora viven, trabajan y se asientan en el pueblo, pero viajan, compran, van y vuelven, al igual que lo hacen los demás. Son unos enamorados de su trabajo, pero también de la vida y quieren vivirla como todos en su tiempo de ocio, aunque en el duro trabajajo tengan que desemplumar el sombrero de paja  los vaqueros viejos.
 
Pues aún así... esta nueva generación de agricultores escasea, tanto que se considera un gran problema a largo plazo en toda europa. El Reto de la Juventd y la Agricultura.
 
Las ayudas son escasas, están mal repartidas, es necesario un respaldo económico que no todo el mundo se puede permitir. Es difícil hasta continuar con lo que había empezado la familia, por lo que empezar desde cero puede llegar a ser una auténtica locura con un final catastrófico.
 
Chicos, Chicas... a todos, los que seguís en el pueblo, los que os fuisteis a trabajar a Madrid, los que llegasteis a Alemania... volved al pueblo, con ganas y energía, con ideas, con nuevos proyectos. Renovad la agricultura tradicional y llevadla a vuestro terreno. Entre todos... algo haremos!
 
 
 

martes, 1 de marzo de 2016

Todo lo que te llevas...


Cuando tu camino acaba... ay todo lo que te llevas contigo. 96 años de experiencias apenas narradas que, con tu marcha, nos hemos perdido.
Esto no debería de pasar, nuestros abuelos, bisabuelos... tendrían que dejarnos su legado de otra manera. Dejan tierras, casas, momentos, familia, pero no nos dejan sus vivencias, sus luchas, sus guerras. No nos dejan su sapiencia, su conocimiento de la naturaleza.
Estamos dejando perder lo básico por no saber escuchar, no querer atender a los que ya "no sirven", los que dan más guerra que la luchan, los que se acaban y desaparecen.
 
Se olvidan las canciones, los bailes y chascarrillos.
Se olvidan las historias y los cuentos para niños.
También olvidamos, con ello, lo que importa, lo esencial, nuestra tierra, cómo cuidarla, cómo protegerla y cómo ayudarla.
 
Ojalá esta imagen fuese real, ojalá fuesen de la mano la vejez y la niñez, para que nunca olvidásemos de dónde venimos, lo que hemos sido y así podremos saber lo que seremos.
Sabríamos que la tierra hay que respetarla, que nos da de comer, nos cuida, nos mima y nosotros a cambio la destrozamos. Sabríamos que la educación es lo más importante y el significado de la palabra "respeto". Ay madrecita, lo que sabríamos.
 
Para acabar, os dejo un video, Un día con Mayalde , un ejemplo, un espíritu de todo lo que hemos hablado.
 
Y me despido diciéndotelo otra vez,
¡Ay Abuelo! Lo que te has llevado contigo,
¡Ay Abuelo! Lo que no nos has dicho,
Te has ido, jodío, sabiéndo que te ibas
te has ido despacito, sin molestar, como has vivido